martes, abril 30, 2002

Castañeda va por la candidatura del 2006

(2002-04-30)
http://www.cronica.com.mx/nota.php?idc=12514

El canciller Jorge G. Castañeda reveló este sábado que trabaja para un proyecto político a futuro que lo tiene a él como punta de lanza para la candidatura presidencial de 2006, con un nuevo partido político que lo impulse hacia la primera magistratura desde un sector de la izquierda mexicana, apoyado por otras corrientes dentro del gobierno y los propios partidos políticos que hoy gravitan en el contexto nacional.
No dejó pasar mucho tiempo tras la tempestad por el manejo de las relaciones internacionales del país, a él encomendadas, para dar a conocer su proyecto. Este lunes, el gobierno cubano arremetió una vez más en su contra, y desmintió que el gobierno de Fidel Castro esté tramitando créditos para comprar petróleo mexicano, como lo había informado Castañeda en declaraciones a la prensa hace unos días.
En un salón de eventos ubicado en Boulevard de la Luz, al sur de la ciudad de México, se encontró con alrededor de 250 personas, la mayoría jóvenes estudiantes y egresados de universidades como el Instituto Autónomo de México, la Universidad Autónoma de Puebla y otras, además de las células de base del Partido Comunista al cual perteneció, integrados en la Izquierda Azul y el Partido de la Rosa Democrática Social, además de otros integrantes del ala progresista del Partido Acción Nacional, del Partido de la Revolución Democrática, amigos de Fox y ahora también de Castañeda, a quienes dio a conocer su proyecto de cambio.
Entre los asistentes, estaban César Chávez, Ricardo Hernández, Cuauhtémoc Sandoval y Rodolfo Echeverría.
Durante cuatro horas explicó las circunstancias del affaire México-Cuba de fechas recientes, donde expresó entre otras cosas que Cuba está muy aislado y la prioridad de nuestro país está con los Estados Unidos, con el fin de resolver el problema migratorio, ya que en el país del norte viven 10 millones de mexicanos, además de la cercana relación de comercio exterior.
Dijo que el asunto de la votación contra Cuba pudo ser también contra China o cualquier otro país que no respete los derechos humanos y, en el caso, fue una circunstancia no prevista que permitió un debate sano para el país que permitió salir adelante la posición de la política exterior de México y del gobierno de Vicente Fox, ya que de acuerdo con sus propias encuestas, hay un 80 por ciento de aceptación en la decisión adoptada, contra un 20 por ciento que se inclinó por la posición del presidente de Cuba, Fidel Castro.
El canciller mexicano destacó que México no ha podido avanzar en la Corte Penal Internacional debido a las resistencias de los senadores del PRI y PRD y los duros del PAN, entre los que se encuentran el actual presidente del Senado de la República, Diego Fernández de Cevallos, por lo que también expresó que hoy, más que nunca, se hace necesaria una oficina de la Presidencia de la República de relaciones con el Congreso de la Unión, ya que tanto él como el secretario de Gobernación, Santiago Creel, no han podido ser los interlocutores eficaces que se necesitan.
Sin embargo, en esta reunión convocada por el periodista y analista político Joel Ortega, Castañeda se atrevió a decir que él es "la vanguardia dentro del gabinete" de Vicente Fox, vanguardia para el cambio que él trabaja desde la política exterior de México en contra de las fuerzas conservadoras que evitan la transformación del país.
Entonces solicitó el apoyo para continuar con la lucha a fin de lograr el cambio en el país, dando a conocer la formación del Partido por el Cambio, del que sin asegurarlo, sin duda él sería el abanderado.

sábado, diciembre 01, 2001

Baja popularidad, el único cambio

(2001-12-01)
El presidente Vicente Fox, empresario al fin, con marcada inclinación a regirse por el marketing desde su época en la transnacional Coca-Cola, se puso nervioso luego de conocer que en los índices de popularidad su imagen estaba cayendo, a diferencia de los primeros meses del año.
El 3 de noviembre, durante su programa de radio “Fox en vivo, Fox contigo”, despotricó contra la prensa escrita, señalándola no sólo como responsable de que se difundan los abusos, trivialidades, errores y equívocos del presidente y su familia, sino también los pleitos de su gabinete que no ata ni desata en el llamado gobierno del cambio, que para la mayoría de los mexicanos no ha sido visible.
Por su parte, los medios han dado puntual seguimiento a las actividades de la Presidencia de la República, que ante la carencia de información creíble y vendible, han puesto al descubierto la frivolidad y en ocasiones la vulgarización que se hace de la institución presidencial.
Vicente Fox ayer apoyaba a la prensa y su labor dentro de los lineamientos democráticos, como freno a los abusos del poder priísta, pero hoy que el poder está en sus manos, es todo lo contrario.
A todo esto se ha sumado la actuación personal del presidente, quien en un intento por desacralizar la institución presidencial, ha dado pie a la banalidad de los comentarios de la prensa escrita, la cual de ningún modo lo quiere “tumbar”, sino por el contrario, le quiere hacer un favor y con la crítica señalarle dónde se encuentra mal para que no lo quieran tumbar otros.
Sus actos hablan por sí solos: fue Fox quien en la toma de protesta el 1 de diciembre del 2000 rompió el protocolo al cambiar el texto del artículo 87 constitucional. Se dirigió de manera individual a sus hijos antes que a los otros dos poderes de la Nación y habló de terminar con la pobreza de los mexicanos.
Fue Fox quien anunció en la prensa española que iba a usar botas de charol con frac en la recepción que le haría el Rey Juan Carlos y su familia.
Fue Fox quien confundió a Jorge Luis Borges con José Luis Borgues, y quien hizo el símil del personaje literario de Miguel de Cervantes Saavedra, Don Quijote de la Mancha, con el héroe libertador sudamericano Simón Bolívar.
Fue Fox quien se lanzó contra los vascos y provocó la respuesta de ellos.
Fueron Fox y sus colaboradores quienes jugaron a las escondidillas entre las estatuas de Terracota en China.
Fue Fox quien se refirió a Checoslovaquia en vez de la República Checa.
Fue Fox quien el 15 de septiembre en el Zócalo, durante la ceremonia de “El Grito”, exclamó: “ahí te voy Mijares”.
Fueron Fox y su equipo de marketing los que mutilaron el escudo nacional en la papelería y la propaganda del gobierno de la República.
Es Fox el que utiliza un lenguaje pintoresco que en ocasiones raya en lo vulgar.
Fue también Martha Sahagún quien en el avión presidencial lanzó los tres ramos que le dieron en la República Checa, como si hubieran sido de novia.
Fueron Vicente Fox y Martha Sahagún quienes se besaron de manera premeditada frente a la Basílica de San Pedro en Roma.
Fueron ellos mismos quienes acudieron por separado a entrevistarse con el Papa Juan Pablo II.
Fue la Presidencia de la República la que promovió —seguramente con dinero de todos los mexicanos—, la portada de la pareja presidencial en la revista del jet-set Hola.
Ahora, por otro lado, el periodismo es un espejo, es el reflejo de lo que pasa en la nación. Si el gobierno maneja asuntos pequeños, eso es lo que darán a conocer los medios. Y si enfrente se le pone una repetición de disparates, frivolidades, ocurrencias, improvisaciones, incongruencias y contradicciones, también eso reseñarán los medios.
Aunque si la prensa realmente realizara un trabajo de investigación periodística, entonces sí podría causarle serios problemas, como por ejemplo desenmascarar todo lo que sucedió tras los apoyos económicos a la precampaña y campaña del guanajuatense; las promesas de un crecimiento económico de 4 por ciento para el primer año que se fueron volando conforme las hojas del calendario y ahora será un crecimiento económico bajo cero; que el ejército de desempleados se incrementa con un millón este año; que la pobreza se agudiza, sin posibilidades de salir de la crisis, y aunado todo, a los problemas internacionales.